Que no
merezco enfermarme,
Que la
debilidad es deceso,
Que mis
pérdidas y tus ganancias se ausentan al reencontrarte,
Que después
de todo nadie está muerto.
Yo
culpo a la memoria,
La amnesia
es un milagro lujurioso,
Ya no
son víctimas sus víctimas,
Es el
vicio de los solitarios.
Me
acomodo en obsesiones,
Que no
llegan,
Que se
van,
Que
estás o no estás,
Que me
asquea,
Que estoy
loca y mi mirada me delata,
Que la
cuenta sigue y sigue y me acepto deudora recluida.
Expuesta.
Después
de todo nadie está muerto y seguiré culpando a la memoria.

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